Cuatro bebidas de frutas que mejoran tu salud

zumo

Agua de coco para deportistas. Si lo tuyo es practicar ejercicio físico hasta quedar extenuado y sudar por los cuatro costados, te conviene rehidratarte con agua de coco. Chhandashri Bhattacharya y sus colegas de la Universidad de Indiana (EE UU) han estimado que esta bebida natural contiene cinco veces más potasio que el Gatorade o el Powerade, las bebidas isotónicas más populares entre los deportistas. «Cada vez que tenemos calambres en los músculos, el potasio nos ayuda a eliminarlos, por lo que el agua de coco es el líquido más adecuado para reponer los nutrientes que pierde el organismo cuando se ejercita», explica Bhattachar. Trescientos mililitros de agua de coco contienen más potasio que un plátano.

Jugo de mangostino anti-inflamatorio. Consumiendo medio litro diario de jugo de mangostino, una exótica superfruta tropical de origen indonesio, se fortalece el sistema inmune y se reduce la inflamación, sobre todo en personas obesas. De esta forma se consigue evitar el desarrollo de cardiopatías y de diabetes, según concluía un estudio californiano publicado en la revista Nutrition Journal.

Zumo de sandía anti-agujetas. “Avívate” es el expresivo nombre con el que han bautizado en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica de Cartagena (Murcia) a un nuevo zumo funcional de sandía que reduce el dolor muscular a las 24 horas de realizar una actividad deportiva intensa. El efecto se debe a un aminoácido llamado L-citrulina, que se encuentra en cantidades ingentes en la corteza de esta fruta.

Zumo de manzana neuroprotector. El neurobiólogo Thomas B. Shea, de la Universidad de Massachusetts (EE UU), demostró hace poco que consumir dos vasos de zumo de manzana al día durante un mes reduce la producción de la proteína beta amiloide que forma las “placas seniles” en el cerebro de los enfermos de alzhéimer. Además, esta bebida aumenta la producción de un neurotransmisor esencial para la memoria y el aprendizaje: la acetilcolina.

via: muyinteresante.es

Alimentos con propiedades neuroprotectoras

Cocina para la mente: los mejores alimentos para un cerebro brillante

ajedrez

Estadísticas científicas predicen que en 2050 unos 114 millones de personas padecerán algún tipo de demencia, como el Alzheimer. Para prevenir las enfermedades neurodegenerativas una científica y un cocinero han aunado sus conocimientos en Cocina para tu mente.

En este libro, editado por Blume, la bioquímica Perla Kaliman y el cocinero Miguel Aguilar, ambos expertos en nutrición, explican los beneficios de incorporar a la dieta diaria los denominados alimentos inteligentes, con propiedades neuroprotectoras, y ofrecen recetas que los incluyen.

«Ayudarán a prevenir, retrasar, mejorar e incluso revertir, en función de la genética de cada uno, enfermedades neurodegenerativas», explica Kaliman, en una entrevista con Pilar Salas de Efe, ya que «el cerebro depende totalmente en su estructura y funcionamiento de los nutrientes».

«Es igual que un coche: te puedes comprar el más caro y con todos los extras, pero sin gasolina no funciona. Puedes hacer entrenamiento mental, aprender idiomas para mejorar la memoria, pero sin los nutrientes adecuados el cerebro no funcionará en todo su potencial y tarde o temprano fallará», ejemplifica la científica.

Frutos estrella

Esa «gasolina» puede venir en forma de arándanos, que los autores definen como «frutos estrella» para el cerebro, al que ayudan en el aprendizaje y la memoria, al igual que el boniato y la patata púrpura.

Las crucíferas -coles, brócoli, coliflor y nabo, entre otras- pueden reducir un edema intracerebral y tienen una potente actividad antitumoral, y aconsejan tomar a diario una cucharadita de cúrcuma por su potencial neuroprotector.

Granada, jengibre, remolacha, soja y sus derivados, té verde y uvas (especialmente negras) también ayudarán al cerebro, al igual que el chocolate negro amargo, con entre un 70 y un 80 % de cacao, por sus propiedades neuroprotectoras y antidepresivas.

Las moléculas con mayor capacidad de protección del cerebro provienen principalmente del reino vegetal, y los autores recomiendan consumir vegetales de agricultura ecológica, ya que «muchas sustancias bioactivas se concentran en sus pieles, donde suelen acumularse los productos químicos y pesticidas que se usan en la agricultura convencional».

En el caso de la soja y sus derivados proponen recurrir a los no manipulados genéticamente, ya que sobre los transgénicos, que abundan en el mercado, «se han documentado sus efectos perjudiciales, especialmente sobre las funciones renales y hepáticas».

La nueva cocina, más saludable

El cocinero Miguel Aguilar se ha encargado de crear recetas para facilitar la ingesta de estos nutrientes a diario, como el chupito de remolacha y granada, alcachofas rellenas de «bulgur» en vinagreta de cítricos, potaje de invierno, ajoblanco de pistacho y «brownie» de arándanos, entre otras.

Aunque nunca es tarde para proteger la salud cerebral, lo mejor es comenzar a cuidarla en la gestación. «Estudios en hijos de embarazadas durante el ‘invierno de hambruna’ en Holanda (1944-1945) y la hambruna en China de 1959 a 1961 demuestran que la falta de alimentación durante la etapa prenatal se relaciona con la incidencia de esquizofrenia en la edad adulta», recuerda Kaliman.

Para proseguir en la infancia, Aguilar ha testado sus recetas con niños y «les gustan», porque «se trata de incorporar estos ingredientes con sentido común a la dieta cotidiana». Todos ellos, añade, «se pueden encontrar en el súper del barrio«.

Y mejor recurrir a estos alimentos inteligentes que a los suplementos alimenticios «que no dejan de ser farmacología», apunta la experta en bioquímica, ya que, «si un alimento es saludable, no es sólo por un nutriente». En general, los recogidos en Cocina para tu mente tienen efectos beneficiosos para otros órganos y sistemas del cuerpo, además del cerebro.

Los autores también previenen sobre aquellos perjudiciales, como el glutamato monosódico, un aditivo utilizado en la industria alimentaria para realzar sabores y que en exceso destruye neuronas; los ácidos grasos saturados, que aumentan el riesgo de desarrollar Alzheimer, y los ácidos grasos trans, presentes en algunos productos elaborados y asociados a enfermedades neurodegenerativas.

Con esta guía de alimentación, los autores pretenden divulgar «una especie de medicina preventiva» donde la alacena sustituye al botiquín.

via: elconfidencial.com